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Remedios caseros para aliviar la tos en los niños

Para nada un gusto sufrir de tos. Es cierto que esa es una manera de expulsar los elementos infecciosos e irritantes del cuerpo pero también es verdad que es muy molesta.

Una vez que conoces las causas que han hecho que esta tos se apoderó de ti, ya sea alergia, infecciones o reflujo ácido, es importante que tengas a la mano todo para combatirla.

Los remedios caseros para aliviar la tos resultan muy útiles y la mayoría de las veces resuelven los problemas de esa insistente molestia. Pero si es el caso en que nada la detiene lo mejor es que consultes a tu médico.

Remedios caseros para aliviar la tos

Remedios caseros para aliviar la tos

Té con miel

Está comprobado que la miel de enormes poderes curativos. Una cantidad de miel a diario puede solucionar problemas de ulceras, digestivos, dolor de garganta y hasta aliviar la tos.

Mezclar dos cucharadas soperas de miel en una taza de agua caliente y junto a esto incorporar un té de hierbas, a menudo resuelve los problemas de la tos seca, creando una expectoración natural que al final del día reducirá los excesos de tos.

La tos es una medicina efectiva para aplacar la tos nocturna en los niños. Unas pruebas en pequeños, la colocaron por encima inclusive del Benadryl.

El magnífico jengibre

Esta maravillosa raíz tiene años dándole sabor a los platos de comida más famosos del mundo. Es aromática y por demás saludable.

Por las propiedades antiinflamatorias que posee detiene la tos alérgica que se convierte en asma y resuelve los problemas de náuseas y el dolor.

Relaja las membranas de las vías respiratorias lo que aminora la cantidad de veces que se tose hasta que ese molesto reflejo acaba.

Hazle un té de jengibre rayando o raspando de 20 a 40 gramos de esta raíz en una taza de agua caliente. Cuando el agua se haya enfriado es el momento para tomarlo. El jengibre tiende a ser un poco picante, por lo que no te recomiendo lo tomes muy caliente.

Para mejorar el sabor de este té, y que tu niño lo tome a placer, simplemente añade miel o zumo de limón y en pocos minutos tu tos habrá mejorado.

Los líquidos

Cuando el niño esta resfriado o tienes una tos persistente, lo más importante es mantenerlo hidratado.

El agua a temperatura ambiente puede llegar a aliviar la tos, los estornudos y la secreción nasal.

Si la tos viene dada por algo más allá de un resfriado o gripe debes ayudarlo con bebidas calientes que alivien de a poco la tos, pasando primero por sanar el cansancio, resolver el problema de los escalofríos y luego aliviar el dolor de garganta y la irritación.

Las alternativas de bebidas caliente que puedes darle a tu bebé para ayudarlo con los malestares de la tos son:

  • El té de hierbas: el tomillo, el orégano, la flor de sauco y el anís, son hierbas que resultan muy útiles para aliviar la tos en los niños. Solo tienes que dejarlos hervir o hacer infusiones, luego endulzar con miel y el problema comenzará a resolverse.
  • Los caldos claros: son un alivio para se sienten muy decaídos. Casi siempre de carnes magras o pollo, estos caldos revitalizan y dan un verdadero aporte al mejoramiento de los niños.
  • El té negro descafeinado: preparado en agua caliente y tomado con miel, sobre todo por las noches resulta un gran aliado para resolver los problemas de tos infantil.

El vapor del agua

El vapor del agua podría resolver la tos húmeda, esa que produce flema y la nariz con mucosas. Puedes intentar abriendo la llave del agua caliente en la ducha y dejando al pequeño ahí por largo rato hasta que absorba el vapor y se alivien los malestares de la nariz y por ende la tos.

El vapor de agua abrirá las fosas nasales obstruidas y te permitirá respirar mejor, viene es sabido que el tener la nariz tapada produce mucho más tos, sobre todo cuando el niño se acuesta.

Si tomas un bol grande y lo llenas de agua caliente con ramas de eucaliptos o romero el niño se mejorará descongestionando las vías respiratorias. El efecto del agua de vapor en este bol se agudiza cuando te cubres la cabeza con una toalla y te sumerges por completo en el vapor.

El humificador de vapor en una casa siempre es un aliado cuando se tienen niños.

Gárgaras de agua y sal

Gárgaras de agua y sal

Este tratamiento tiene un don mágico cuando la garganta está irritada de toser.

El agua con la sal reduce la flema y descongestiona la nariz lo que reduce las veces en que se tose.

Con tan solo colocar una cucharadita de sal en agua caliente hasta que se disuelva y después de enfriar realizarlas gárgaras pone punto final a la irritación de la garganta.

Esta rutina debe hacerse dos veces al día por lo menos durante cuatro días. A los niños muy pequeños es mejor evitar darles agua con sal pues debo saber hacer gárgaras podrían tomarse la sal.

Bromelia

Esta enzima que proviene de la piña y que se encuentra en el corazón de la fruta, tiene propiedades antiinflamatorias y mucolíticas, lo que quiere decir que disminuye la mucosa del cuerpo infantil.

Puede ocurrir que el niño sea alérgico a los cítricos o a la piña en particular. Si este es el caso, esta medicina está contraindicada para él.

El tomillo

Está comprobado, por niños que sufren de bronquitis aguda, que el tomillo, además de lo bien que se comporta en la cocina, también lo hace como remedio para la tos.

Un té de tomillo tibio es un enorme aliado nocturno para cuando tus niños sufran de esa tos seca y molesta.

También reduce la cantidad de mucosidad que haya en las vías respiratorias, equilibrando el verdadero estado en que debe estar tanto la nariz como la garganta.

El tomillo alivia de manera paulatina la cosquilla que se produce en el organismo y que agitando a la tos hasta que esta se vuelve inevitable.

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