Embarazo

Equivalencia entre semanas y meses de un embarazo

No hay duda de ello, cuando se inicia el embarazo es casi habitual que desconozcas la semana en la que te encuentras. Aunque existe la costumbre de contar el embarazo por meses, lo indicado es hacerlo por semanas. Un embarazo consta de 40 semanas, es decir, 280 días de gestación.

Vale indicar que, se cuenta desde el primer día de la falta de menstruación. Por tal motivo, el día de hoy, queremos ayudarte a realizar la equivalencia de tu embarazo partiendo desde la primera a la última semana de una manera muy sencilla y útil.

Desglose del embarazo por semanas y meses

A continuación, te desvelamos el desglose por meses y semanas que debes considerar:

  • Primer mes de embarazo, abarca desde la semana 1 a la semana 4
  • Segundo mes de embarazo, comprende desde la semana 5 a la semana 8
  • Tercer mes de embarazo, desde la semana 9 a la semana 13
  • Cuarto mes, desde la semana 14 a la semana 18
  • Quinto mes, desde la semana 19 a la semana 22
  • Sexto mes, desde la semana a 23 a la semana 26
  • Séptimo mes, desde la semana 27 a la semana 30
  • Octavo mes, desde la semana 31 a la semana 34
  • Noveno mes, desde la semana 35 a la semana 40

Debido a lo anterior, queda reflejado de una manera más sencilla lo que equivale entre semanas y meses de gestación. Cuando el embarazo llega al segundo trimestre, o lo que es lo mismo desde las 14 semanas a las 26, puedes iniciar con ejercicios de preparación física para lo que será tu proceso de parto.

¿Qué pasa durante los 3 trimestres del embarazo?

¿Qué pasa durante los 3 trimestres del embarazo?

Si bien señalamos anteriormente el desglose del embarazo por semanas y meses, también tú lo podrías realizar de manera trimestral. Y es que, cada trimestre está conformado por 3 meses que encierran varias sintomatologías a tomar en cuenta.

Primer trimestre, semana 1 a la 12

Esta primera etapa del embarazo encierra cambios importantes en el cuerpo. Las hormonas afectan significativamente los organos y llevan consigo las manifestaciones de síntomas como: ausencia de menstruación, acidez, aumento o perdida de peso, orinar con mucha frecuencia, estreñimiento, cambios bruscos de humor, deseo o desgano hacia algunos alimentos, malestar estomacal, agotamiento o sensibilidad en los senos.

Evidentemente, todas las mujeres son diferentes y lo mismo ocurre con los embarazos, mucho de estos síntomas desaparecen en el transcurso del embarazo, como también existe mujeres que no sienten nada. Pero lo que es cierto, es que el cuerpo irá cambiando y te exige hacer adaptaciones importantes en tu rutina diaria.

Segundo trimestre, semana 13 a la 28

Ahora pasamos al segundo trimestre. Este resulta más llevadero para muchas mujeres, pero esto no quita la relevancia de mantenerme alerta durante este período.

Si bien algunos de los síntomas que presentaste en el primer trimestre desaparecen, se inician muertos cambios en tu cuerpo, ya que el bebé está creciendo y con él la expansión de tu barriga será inminente. El niño empieza a moverse, es el denominado ciclo donde las pataditas de tu pequeño te harán brincar de la emoción.

No podemos dejar a un lado que, el cuerpo se transforma y una de las variaciones que podrías notar son: oscurecimiento de areolas, manchas oscuras en la piel, la particular línea oscura desde el ombligo al vello púbico, hormigueo de manos, comezón en las manos, pies abdomen, inflamación de tobillos, dedos y rostro.

Estos últimos deben analizarse, si no pasa al extremo seria parte normal del embarazo. De lo contrario, deberás acudir a tu médico para descartar problemas hepáticos o preeclampsia.

Tercer trimestre, semana 29 a la 40

Tercer trimestre, semana 29 a la 40

Ya para este punto se acerca la hora del parto, y con ello algunas molestias que presentabas durante el segundo trimestre continuarán. El bebé se encuentra creciendo cada vez más y ejercerá mayor presión sobre los ovarios. Esta acción te llevará de manera más constante al baño. De hecho, hay mujeres que incluso, se ven afectadas por la respiración, nada que preocupar, porque luego del parto estos síntomas se habrán disipados.

Los cambios o señales propias de este último ciclo son: acidez, secretaria calostro, falta de aire, hemorroides, sensibilidad en los senos, ombligo abultado, inflamación de tobillos, dedos y rostro, dificultad para dormir, desplazamiento del bebé o contracciones.

Proceso de parto

A medida que llega el día de parto, ocurre el borramiento, el cuello uterino se vuelve delgado y suave lo que permitirá que la vagina pueda expandirse, para lograr el nacimiento. Ya cumplidas las 39 semanas es considerado a término el bebé, sus órganos están listos para funcionar por su propia cuenta.

Lo indicado es que, con este tiempo, el bebé se coloque de cabeza hacia abajo y tenga la posición correcta para el parto. Una vez nacido el bebé, el mismo pesará entre 6 y 9 kilos y medirá entre 19 y 21 centímetros de largo. Siendo éstas las medidas en el rango común de los bebés a término. Sin embargo, pueden estar por debajo o por encima y estar saludables de igual manera.

Calculadora del embarazo

Otro punto relevante viene aludido al calendario de gestación. Este servirá de guía para que él ginecólogo pueda calcular las semanas del embarazo. La doctora Veronique Moens, ginecóloga del Institut Marquès de barcelona, explica que, solo con la fecha de la última menstruación y la ecografía se puede obtener las semanas que lleva de gestación.

Es importante que, con este método, se puede además identificar que las mediciones como las del fémur y circunferencia craneal, corresponden a la edad gestacional del bebé.

Uno de los aspectos más esenciales a saber es la posible fecha de parto. Esto en vista de que la placenta tiene período de vencimiento. Lo que quiere decir, que, si a las 41 semanas no ha nacido el bebé, el médico evaluará provocar el parto, ya que la placenta dejaría de funcionar correctamente y no alimentaría al niño que viene en camino.

Lo que toda mujer embarazada debe saber

Culminamos diciendo que, no todos los partos son iguales, y no todos los embarazos lo son. Pero, en lo que todos coinciden es en la necesidad de mantener una buena alimentación, un excelente cuidado médico y un ambiente lleno de amor.

Y es que, más que capricho son elementos influyentes para que el bebé que esperas con ansias llegue sano y feliz, siendo el primer vehículo de conexión la madre. Consiguiendo este engranaje de aspectos, te aseguramos un embarazo sano tanto físico como psicológico exitoso.

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