Embarazo

El Embarazo Semana a Semana: Desde la Concepción hasta el Nacimiento

Una de las etapas más hermosas de la mujer es sin duda alguna el embarazo. Y es que ésta, aunque también una montaña rusa de emociones, no deja de ser un recorrido maravilloso que, durante nueve meses, va transformando el cuerpo para dar vida a un nuevo ser.

Entre 38 y 40 semanas, la mujer experimenta una serie de cambios que científicamente se dividen en 3 trimestres, cada uno de aproximadamente 13 semanas. O bien 10 meses lunares (28 días), que suponen 280 días aproximadamente.

Sin embargo, ese tiempo puede variar de una mujer a otra y llegar incluso hasta la semana 42 (embarazos prolongados).

En ese recorrido queremos acompañarte y por ello hemos elaborado una guía para que conozcas algunos conceptos relacionados al crecimiento de tu bebé semana a semana.

Se trata de un resumen informativo sobre los cambios en tu cuerpo, el desarrollo y crecimiento del bebé, peso y talla de ambos; dieta y alimentación y algunas curiosidades propias de la maternidad.

Edad gestacional: El comienzo del embarazo

El tiempo que dura un embarazo se mide por la “edad gestacional”, la cual comienza el primer día de lo que se conoce como UPM (Último Periodo Menstrual).

Esto, a lo largo de la historia ha devenido en confusiones y debates sobre el tiempo que dura el embarazo. Entonces ¿son 9 o 10 meses?

El estado propiamente dura unos 9 meses, pero si éste se mide desde el primer día de tu UPM (3 o 4 semanas antes) entonces esta esta etapa en término generales se extiende por unas 40 semanas, es decir, casi 10 meses.

Aunque muchas mujeres olvidan cuándo comenzó su último periodo menstrual, no hay de qué preocuparse, ya que gracias a los avances de la ciencia, la edad gestacional se determina por medio de un ultrasonido.

Embarazo semana a semana: ¿Qué pasa en cada una de ellas?

Embarazo semana a semana: ¿Qué pasa en cada una de ellas?

Para contabilizar el desarrollo del embarazo, los ginecólogos y obstetras prefieren calcularlo por semanas. Veamos.

Semana 1 y 2: el recorrido del óvulo

Corresponde a la semana del ciclo menstrual, en promedio de 28 a 30 días. Es el tiempo en el que la mujer menstrua y el óvulo maduro se liberan del ovario, antes o después, según la duración del ciclo menstrual.

Una vez liberado, el óvulo recorre la trompa de Falopio hasta llegar al útero. Los días fértiles son los de mayor probabilidad de quedar embarazada (14 o 15 días después del primer día de menstruación).

Semanas 3 y 4: la magia de quedar embarazada

El óvulo ya fecundado llega al útero unos 3 o 4 días después de la fecundación, formando una bola que durante unos 2 o 3 días flotará en el útero.

Y es aquí donde sucede la magia y empieza el embarazo: esa bola se adhiere a la pared de la matriz (implantación) 6 días después de la fecundación. Luego, tarda de 3 a 4 días en completarse.

Ojo. En esta etapa no siempre se produce un embarazo; puede que la mitad de todos los óvulos fecundados se pierda durante el periodo menstrual. También pudiera darse el “sangrado de implantación”.

Semanas 5 y 6: los síntomas propios del embarazo

La bola se convierte en un embrión al comienzo de la sexta semana. Justo aquí empiezan a desarrollarse los principales órganos internos del embrión.

En muchos casos, vienen los síntomas: falta del periodo menstrual. Y aunque no aparecen juntos, también da cansancio, ganas frecuentes de orinar, cambios en el estado de ánimo, hinchazón, náuseas, sensibilidad y comezón en los senos. Esta es la etapa en la que se empieza a formar el cordón umbilical.

Semanas 7 y 8: la formación de órganos

En la semana 7 el embrión mide alrededor de un centímetro de largo y pesa menos de un gramo. Se comienzan a formar los brazos, la placa de la mano y la extremidad inferior.

Comienza formando los órganos del cuerpo. Posteriormente, la apariencia externa del embrión se modifica y empiezan a formar hígado, oídos y ojos.

Semanas 9 y 10: Pasa a llamarse feto

Llega el tercer mes y el embrión se convierte en feto. El cordón lo conecta a la placenta y a la pared uterina y le lleva nutrientes y oxígeno. Comienzan a desarrollarse los órganos sexuales externos.

En esta etapa mide, aproximadamente de 1 a 1.5 pulgadas de largo. Se alargan los dedos de las manos y de los pies.

Semanas 11 y 12: la etapa de los movimientos

El bebé pesa aproximadamente 14 gramos y mide entre 4 y 6 centímetros. Es el momento en el que las orejas pasan a su posición definitiva y el pequeño ya puede abrir y cerrar sus manos.

Comienza a moverse bastante, a dar pataditas y agitar brazos y la cabeza. En la semana 12, generalmente se programa la primera ecografía.

Semanas 13 y 14: se nota la barriguita a mamá

Entra el segundo trimestre de gestación y el feto mide unos 6-8 cm. Tiene sus articulaciones formadas y se muestra muy activo y mueve con facilidad el líquido amniótico.

El aparato urinario del feto empieza a producir y a eliminar orina y se evidencian los rasgos faciales.

También es la etapa en la que se nota una barriguita a mamá y pueden aparecer los cambios de humor, las sudoraciones e hinchazón.

Semanas 15 y 16: El feto oye a mamá

El feto ya puede oír la voz de la mamá y es capaz de chuparse el dedito. Mide entre 10 y 11 cm desde la cabeza hasta las nalgas.

Es la etapa en que los músculos faciales están más desarrollados y realiza algunas muecas. También se empiezan a formar las cejas y aparecen las uñas.

A mamá se le empieza a notar la línea alba en medio del vientre y oscurece la piel del pezón. En algunas mujeres aparecen manchas en las mejillas (cloasma gestacional).

Semanas 17 y 18: El corazón del feto va madurando

El feto ya ha aprendido a tragar el líquido amniótico y los órganos reproductores están en pleno desarrollo, igual que su sistema respiratorio.

Su corazón va madurando y las extremidades moldeando. Es la etapa en la que mamá debe mantenerse bien hidratada y consumir alimentos ricos en potasio para evitar o minimizar los calambres nocturnos.

Semanas 19 y 20: ¡Llegas a la mitad del embarazo!

En estas semanas la mujer llega a la mitad del embarazo. En ella, la piel del bebé empieza a cubrirse de una fina capa de grasa, las yemas de sus dedos están formadas y tienen huellas dactilares.

Mide 16 centímetros y pesa alrededor de 350 gramos. En la semana 20 se realiza una ecografía llamada morfológica, de gran importancia en el control prenatal.

Semanas 21 y 22: más movimientos y más peso

El bebé comienza a tener un mayor control de sus movimientos, haciéndolo alrededor de 50 veces por hora. Se pueden percibir sus párpados, uñas y cejas. Pesa 500 gramos y su piel comienza a ganar capas de grasa. En esta etapa, mamá ha ganado peso (alrededor de 5 kilos).

Semanas 23 y 24: la edad legal prematura

El oído del feto ha madurado lo suficiente y pronto empezará a responder a los sonidos que le llegan del exterior. Pesa unos 600-700 gramos aproximadamente y tiene más posibilidades de sobrevivir en caso de producirse un parto prematuro. Mamá empieza a notar molestias en la zona del pubis.

Semanas 25 y 26: etapa de la posición fetal

El bebé abre sus ojitos por primera vez. Mide unos 30 cm y, su crecimiento dependerá de su genética.

Se coloca en posición fetal y mide unos 35 cm y pesa unos 800 gramos. Sus movimientos se perciben y hacen “visibles” en el abdomen de la mamá.

Semanas 27 y 28: sentidos más desarrollados

Es la etapa en la que tu bebé llega a pesar 1 kg y medir unos 36 cm. Es la etapa en la que se perciben todos sus movimientos.

El cuerpo empieza se vuelve más redondeado, aumenta el tejido adiposo. Sus sentidos están cada vez más desarrollados y responde a los estímulos sonoros y musicales.

Semanas 29 y 30: la etapa de la orientación en el útero

El bebé define su orientación en el útero y la mamá comienza a producir prolactina, es decir, se preparen para amamantar a su bebé cuando nazca. Los pulmones han madurado lo suficiente y sus huesitos, aunque blandos y flexibles, ya están desarrollados.

Sus papilas gustativas ya diferencian entre sabores dulces y salados y es frecuente que la madre escuche su hipo.

Semanas 31 y 32: Órganos del bebé formados

Todos los órganos del bebé están prácticamente listos para funcionar fuera del útero. Mide 41 cm y pesa entre 1.800 y 1.900 gramos. Si naciera en estos momentos tendría un 85% de probabilidades de sobrevivir, aunque sus pulmones les falta madurar.

En este período, la futura mamá se someterá a la tercera y última ecografía, y se realizará los análisis de rigor. Comienzan las contracciones preparatorias, indoloras.

Semanas 33 y 34: Identificación de sabores y movimientos mucho más rápidos

El bebé ya es capaz de identificar los sabores de los alimentos que su mamá come. Lo hace a través del líquido amniótico. Sus movimientos oculares son rápidos y su cráneo todavía no está completamente cerrado, lo cual hace más fácil su salida por el canal de parto.

Mide aproximadamente 46 centímetros y tiene un peso de unos 2,200 gramos. Si se espera gemelos, el parto puede estar muy cerca. Se recomienda a la futura mamá practicar técnicas de respiración.

Semanas 35 y 36: la recta final

Es el momento en que la madre entra en la etapa final del embarazo. El bebé mide entre 2.500 y 2.800 Kg. Su piel es lisa y los riñones e hígado funcionan bien y sus ojos coordinan muy bien. Su desarrollo físico está completo.

Los movimientos de la madre serán más lentos debido al aumento de peso y el volumen de la barriga.

Semanas 37 y 38: el bebé podría nacer en cualquier momento

En esta etapa, si el bebé naciera, ya no sería prematuro, ya que tendría un buen peso y sus órganos totalmente formados. Es el momento de encajarse y buscar la posición adecuada para nacer, esto es beneficioso para la madre, ya que se sentirá más ligera y respirará mejor.

Ya alcanza un peso de 3 kilos y 49 cm. El embarazo ya ha llegado a término, por lo que podría nacer en cualquier momento.

Semanas 39 y 40: ¡Por fin, verás a tu bebé!

El bebé ya está preparado para nacer. A estas alturas no hay vuelta atrás. Medirá unos 52 centímetros en total y pesará entre 3250-3300 gramos.

Nacerá con la piel cubierta de restos de sangre y de vello, parecerá hinchado, pero nada de eso importa, sino que nazca sano y fuerte. Aquí empieza una nueva vida para mamá y toda la familia.

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