Recién Nacido

¿Cómo se vería tu bebé con dientes? La fotógrafa Amy Haehl te lo muestra

No hace falta ser un experto, todos sabemos que los dientes de los bebés aparecen conforme van creciendo. El proceso de dentición, es decir, la salida del primer diente, comienza entre el sexto y octavo mes de vida. Hay una persona que podría ayudarnos a verlo mejor, Amy Haehl.

Sin embargo, ¿Te imaginas cómo se vería tu bebé si naciera con dientes fuertes y bien formados? Pues, la fotógrafa Amy Haehl se preguntaba lo mismo y decidió averiguarlo. Con su talento en edición y fotografía hizo un trabajo poco común para mostrarnos cómo lucirían los bebés si puedieran mostrar una gran sonrisa desde su nacimiento.

Amy es dueña del estudio fotográfico Coffee Creek que se especializa en sesiones fotográficas para bebés y bodas. Su trabajo está caracterizado por lograr captar la inocencia y fragilidad de los recién nacidos, inmortalizando en el tiempo su hermosura pese a lo corta que es esta etapa.

El experimento de Amy Haehl

El experimento de Amy Haehl

Llegó un momento en que los pequeños bebés que Amy fotografiaba no eran suficiente, la curiosidad despertó en ella y decidió hacer un pequeño experimento que hiciera resaltar su trabajo entre el del resto. Le dio un giro gracioso a las fotos y resolvió una pregunta que quizá algunas personas se habían hecho: ¿cómo lucirían los bebés si nacieran con dientes?

Cuando publicó las fotografías en su perfil de Facebook confeso nunca haberse reído tanto como en el momento de editar las fotos. Afirmo que le quedaron muchas ganas de hacer las mismas ediciones a todos los bebés que habían pasado por su estudio, pues fue muy divertido.

Desde luego, había solicitado permiso a cada uno de los padres de los bebés, así que finalmente compartió su experimento con todos para hacernos reir como ella. Lo tituló “Si los bebés tuvieran dientes” y de inmediato sus fotografías se hicieron virales.

A todos les resultó muy gracioso, pues nadie se imaginaba lo gracioso que podía verse un bebé con dentadura completa. Aunque hay que admitir también que, así como nos ha causado gracia a muchos, también a otros los ha dejado un poco perturbados.

¿Qué pudimos aprender de esta particular sesión de fotos?

Además de hacernos reír, estas fotos nos han hecho entender que la la ternura y fragilidad de los pequeños se perdería si estos nacieran con la dentadura completa. Lo que sí es cierto es que es un alivio que los bebés nazcan sin dientes y que estos van brotando poco a poco, pues cambian por completo sus dulces facciones y expresiones.

¿Qué necesitas para sacarles fotos asombrosas a tu bebé?

Fotografiar a tu bebé es algo importante. Cada fotografía no solo te permitirá mostrarle a tu hijo cómo era en el pasado, sino que también conservas contigo recuerdos hermosos de esa época. Recuerda, si el tiempo en general suele pasar volando, con los bebés pasa volando multiplicado por cien.

Déjate sorprender, un fotógrafo de bebés puede hacer magia y capturar la esencia entera de tu bebé en sus fotos. Para él o ella cada segundo vale y se convierte en un recuerdo irrepetible que debe conservarse.

Ahora, si tu quieres hacer el papel de fotógrafo con tu bebé aquí te dejo aspectos importantes a tener en consideración para que logres fotos memorables. Presta atención:

La iluminación

La iluminación es clave para fotografiar a tu bebé. Asegúrate de tener bajo control su intensidad y la dirección de la misma para que tus fotos sean toda una obra de arte.

La intensidad de la luz se determina por el tamaño y la distancia que hay entre la fuente de luz y tu bebé. Esta puede ser dura: que proviene de una fuente pequeña e intensa, generando contraste y sombras marcadas; o suave: esta viene de una fuente de luz amplia. Suaviza las sombras y hace muy poco contraste.

Busca la orientación perfecta, es decir, el ángulo en el que se proyecta la luz. Cuando de retratar bebés se trata lo ideal es usar una luz suave lateral, en posición de 45°. Te dejaré unos tips para lograr una luz muy bonita de forma sencilla:

  • Si estás en interiores, la luz de la ventana es idónea. Acerca al pequeño a la ventana y verás cómo la luz hace magia y cambia todo. Coloca al bebé en una posición lateral y así podrás gozar de una bonita luz con muy poco esfuerzo.
  • No te angusties si la luz que entra por la ventana es muy dura y directa, puedes correr la cortina. Si es blanca será un plus, pues servirá como difusor.
  • Haz a un lado el flash. No es agradable para los bebés, busca los rincones con buena luz y que sea continua.
  • Si el bebé esta despierto, juega con el brillo natural de su mirada. Si hay algo rebosante de vida en este mundo, es un bebé. Búscalo en su mirada y aprovecha el reflejo de la luz.

Juega con las composiciones

Sé que hacerle primeros planos a la cara de tu bebé y deleitarte con sus facciones es irresistible. Te recomiendo respirar hondo, tener la cabeza fría y ponerte creativo hasta conseguir composiciones interesantes. Presta atención a estos consejos:

  • Ve más allá de la gracia del bebé, busca ángulos íntimos que te cuenten una historia más profunda.
  • Cambia el encuadre, sitúate a la altura de sus ojos.
  • Llena el encuadre, crea una historia alrededor. Si prefieres los primeros planos, haz que el bebé mire algo que sea de su interés.
  • Juega con la apertura de diafragma de tu cámara, así podrás resaltar el centro de interés y ampliar la profundidad del campo.
  • Juega con las escalas de tamaño. Sitúa objetos grandes, pero seguros, a su lado para que resalten su pequeño tamaño. Por ejemplo: las manos o pies de un adulto.

Es clave que planifiques bien lo que quieres. Imagina que a lo impredecible que son los bebés le sumas tu indeterminación, es más que seguro que todo saldrá mal. Además, así solo conseguirás fatigarlo y no lograrás las bonitas tomas que deseabas.

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